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Cuando el ejercicio se torna peligroso

Con la conferencia “La delgada línea entre el entrenamiento saludable y la anorexia atlética”, la Ibero León celebró el día del nutriólogo.

La Mtra. Mónica Murillo Fey, Licenciada en Nutrición y Ciencia de los alimentos egresada de la Universidad Iberoamericana Puebla presentó el tema. Es certificada por la federación mexicana de diabetes, tiene un diplomado de trastornos alimentarios por la secretaría de salud, la maestría en dietética y nutrición con especialidad de obesidad y trastornos alimentarios por la universidad de Cadis, y actualmente trabaja en la clínica de trastornos del grupo Ángeles en Puebla.

La organización estuvo a cargo de la mesa directiva de la licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos en coordinación con el Programa de Salud y se llevó a cabo en el Auditorio Francisco Xavier.
En el presidium participaron el Doctor Javier Prado Galán, Director General Académico, la Doctora Eugenia Morales Rivera, Directora del Departamento de Ciencias de la Salud, la Mtra. María de la Luz Manríquez Ortega, Coordinadora del programa de salud, y la estudiante Paula Fernanda Mejía Alcázar, presidenta de la mesa directiva de la licenciatura.

En la ponencia la maestra Murillo explicó que la presencia de trastornos de la conducta alimentaria va en aumento tanto en hombres como en mujeres, y ocurre desde edades tempranas, las alteraciones en la ingesta de alimentos afecta el peso y la imagen corporal, causa un deterioro físico y afecta en el aspecto social y psicológico, “los trastornos son multifactoriales; los pacientes no buscan los trastornos, simplemente cruzan la línea en la que no se dan cuenta de las acciones que toman, empiezan con una dieta luego vomitan y consumen laxantes”introdujo al tema la Mtra. Murillo.

Explicó que existen diferentes motivos por los que una persona toma decisiones erróneas, casos en los que se usa al ejercicio para controlar los sentimientos o emociones y sentir que hay un control en la propia vida. Problema que deriva o se combina con otros trastornos como la anorexia, bulimia, ansiedad, problemas psiquiátricos.

Complicación que se genera en dos vías, puede presentarse primero la anorexia, bulimia y derivar después en el exceso de ejercicio; o viceversa.
El ejercicio es bueno para la salud, para nuestro desarrollo social, mental, sin embargo, se puede volver compulsivo.

La especialista explicó que realizar ejercicio más de tres horas, cinco veces a la semana ya se considera obsesivo. Estimaciones que son aplicables a gente que no se dedica a practicar deporte de alto rendimiento.

Existen diferentes fases, etapas con señales que permiten identificar que la práctica del deporte es ya un problema.

En la primera, la persona hace ejercicio por recomendación, por placer o por salud; en la fase dos ya se comienza a notar cambios físicos, los estados emocionales varían cuando se hace ejercicio y los aspectos negativos se presentan cuando no se hizo ejercicio, existe un sentimiento de culpa y se restringe el alimento. Por último, la fase tres en la que la prioridad es hacer ejercicio, se dejan de lado otros compromisos y actividades importantes. A esto último es a lo que se le denomina Anorexia Atlética.

Murillo Fey, hizo hincapié en que este tipo de trastornos deben tratarse de manera multidisciplinar “psicólogos, nutriólogos y médicos deben trabajar en conjunto para salvar al paciente”. Cada caso es diferente, por lo que los tratamientos y recuperación pueden variar de meses a incluso, años”.

Este problema se presenta más en la problación adolescente, ocurre más a mujeres, aunque también sucede a hombres, comentó.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del 2012– última medición realizada-, en México había 9 mil personas con un problema de ejercicio excesivo compulsivo. 
 
 

Universidad Iberoamericana León